Si importas mercancías a Ecuador, el demurrage es un costo que tarde o temprano vas a enfrentar. Es uno de los cargos menos explicados del comercio exterior — la naviera lo cobra, el agente marítimo lo notifica, y el importador lo paga sin entender muy bien por qué ni si el monto es correcto. Esta guía explica qué es exactamente el demurrage, cómo se calcula, cuáles son sus variantes, y qué puede hacer un importador para manejarlo correctamente. (aquí explicamos la diferencia con la naviera y quién responde)
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Definición exacta del demurrage
El demurrage es el cargo que cobra la naviera por el tiempo que su contenedor permanece en el terminal portuario más allá de los días libres acordados. Los días libres —conocidos como free days— son el período durante el cual el importador puede retirar el contenedor sin costo adicional. Una vez vencido ese período, cada día adicional genera un cargo: eso es el demurrage. (mira aquí cómo negociar más días libres con tu naviera)
El concepto tiene siglos de historia en el derecho marítimo. En el transporte a granel de la era preindustrial, se aplicaba al tiempo extra que el buque pasaba en puerto cargando o descargando. Con la containerización, el demurrage migró del buque al contenedor, pero la lógica es la misma: el equipo de la naviera está inmovilizado, y ese costo debe ser compensado por quien lo retiene.
Lo que hace especialmente complejo al demurrage moderno es que se combina con otros cargos similares — el detention y la sobreestadía — y que las navieras aplican escalas de tarifas progresivas que pueden multiplicar el costo rápidamente si no se actúa a tiempo. (en este artículo explicamos las causas y quién responde por cada una)
Demurrage vs detention vs sobreestadía: el cuadro completo
Estos tres cargos aparecen frecuentemente en la misma factura y generan confusión. Son distintos en origen, responsable y posibilidades de impugnación.
El demurrage es el cargo de la naviera por el contenedor que permanece en el terminal portuario después de los free days. El contenedor está dentro del puerto. La naviera lo cobra porque no puede reutilizar ese contenedor mientras esté esperando en tierra.
El detention es el cargo de la naviera por el contenedor que ya salió del terminal pero no fue devuelto dentro del plazo acordado. El importador tiene el contenedor en su almacén o en el lugar de descarga, y la naviera cobra por cada día adicional de uso de su equipo fuera del puerto.
La sobreestadía —también llamada almacenaje portuario— es diferente: la cobra el terminal o el operador portuario, no la naviera, por el uso del espacio físico donde está el contenedor dentro del puerto. En Ecuador, en el Puerto de Guayaquil, esto aparece típicamente como cargos de Contecon Guayaquil (DP World). Son cargos independientes del demurrage de la naviera.
Un contenedor que permanece 15 días en el puerto después de vencidos los free days puede generar simultáneamente demurrage (de la naviera) y sobreestadía (del terminal). Son facturas distintas, cobradas por entidades distintas, con mecanismos de impugnación distintos.
Cómo se calculan los free days y cuándo empiezan a correr
Los free days se calculan desde la fecha de llegada del buque al puerto, no desde la fecha en que el importador recibe los documentos ni desde la fecha en que la SENAE autoriza el retiro. Este punto genera muchos malentendidos.
Si el buque llega el 5 de mayo y tienes 7 free days, el período libre termina el 11 de mayo. Si retiras el contenedor el 15 de mayo, tienes 4 días de demurrage — aunque hayas recibido el bill of lading el 8 de mayo y el aforo de la SENAE haya tomado hasta el 14. (aquí te explicamos su valor jurídico completo) La naviera no descuenta automáticamente esos días intermedios.
Las tarifas de demurrage no son lineales. Las navieras aplican escalas progresivas: los primeros días de exceso tienen una tarifa más baja, luego sube. Un ejemplo típico podría ser: días 1-5 de exceso a USD 15/día, días 6-10 a USD 25/día, días 11 en adelante a USD 40/día. Si tienes 12 días de demurrage en un contenedor de 40 pies, el cálculo no es simplemente 12 × la tarifa más alta.
Las tarifas varían según el tipo de contenedor: los contenedores refrigerados (reefer) tienen tarifas más altas que los secos (dry), y los de 40 pies high cube más que los de 20 pies. También varían por naviera y por puerto. Verificar que la naviera aplicó la tarifa correcta para tu tipo de contenedor en cada escala es parte del proceso de revisión.
Cuando contratas la asesoría de Juristam, nos explicas tu situación por texto, nota de voz o llamada. El abogado asignado hace las preguntas pertinentes, revisa los documentos y analiza todo antes de la reunión. Los 45 minutos son para entregarte la estrategia — no para empezar desde cero.
Los errores de cálculo más frecuentes
El error más común es no aplicar las exclusiones contractuales. Muchos contratos de transporte excluyen los días feriados nacionales del conteo de demurrage. En Ecuador, feriados como el 24 de mayo, el 10 de agosto o el 25 de diciembre pueden estar excluidos — y si la naviera los incluyó, el cálculo está incorrecto.
El segundo error frecuente es no descontar los días de demora imputables a la SENAE. Cuando hay una inspección de canal rojo, la mercancía no puede retirarse hasta que la SENAE termine el aforo físico. (aquí explicamos cómo recuperarlo cuando la culpa es de la aduana) Esos días no son culpa del importador, y con la documentación correcta pueden excluirse del cálculo de demurrage.
El tercer error es no verificar la fecha de inicio del conteo. Si el buque llegó con retraso respecto a la fecha programada, o si hubo un error de la naviera en la entrega de documentos que retrasó el proceso, esos días pueden ser excluidos con fundamento.
El cuarto error es confundir el tipo de contenedor en la factura. Si rentaste un contenedor de 20 pies pero la naviera aplicó tarifa de 40 pies, hay una diferencia significativa en el cálculo.
El quinto error es pagar sin pedir el detalle desglosado. Una factura de demurrage que solo dice "USD 1. (en esta guía analizamos cómo revisarlos e impugnarlos)800 por demurrage" no te permite verificar nada. Siempre solicita el desglose día a día: fecha de inicio, fecha de fin, tarifa aplicada por tramo, tipo de contenedor, y total por cada categoría de cargo.
Estrategias para reducir el demurrage antes de que ocurra
La mejor estrategia es preventiva. Una vez que el contenedor está en el puerto y los días corren, el margen de acción se reduce. Antes del embarque, hay varias cosas que un importador puede hacer para limitar la exposición al demurrage.
Primero, negociar más free days con la naviera. Las navieras tienen cierta flexibilidad, especialmente para importadores con volumen regular. Pedir 10 o 14 días de free days en lugar de los 7 estándar es una negociación legítima que puede ahorrarte costos significativos si el proceso aduanero suele tomar tiempo en tu operación.
Segundo, asegurarte de que los documentos del embarque lleguen antes que la carga. El bill of lading original, la factura comercial, el packing list — si estos documentos llegan con retraso, no puedes tramitar el desaduanamiento a tiempo aunque quieras. Coordinar con el exportador los plazos de envío de documentos es crítico.
Tercero, tener todo preparado para el proceso aduanero antes de que el buque llegue. La declaración aduanera, los certificados necesarios, los permisos previos si aplica — si el importador espera a que el buque llegue para empezar el trámite, ya lleva varios días de retraso sobre los free days.
Cuarto, considerar el despacho anticipado para importaciones regulares. La SENAE permite en ciertos casos iniciar el proceso de desaduanamiento antes de la llegada del buque, lo que puede significar que la carga quede lista para retiro el mismo día de la llegada o al día siguiente.
El abogado conocerá tu caso incluso mejor que tú — porque lo analizó desde afuera, con criterio jurídico y sin los sesgos de haberlo vivido.
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Preguntas frecuentes
¿El demurrage es negociable?
El cargo en sí, una vez devengado, es difícil de eliminar si corresponde. Pero hay márgenes de negociación, especialmente cuando el importador tiene una relación comercial regular con la naviera, cuando hay documentación que respalde una demora de terceros, o cuando el monto en disputa hace que a la naviera le convenga llegar a un acuerdo. Cada caso es distinto.
¿Qué pasa si no pago el demurrage?
La naviera puede retener documentos, bloquear el retiro de contenedores futuros, o iniciar acciones de cobro. En la práctica, las relaciones comerciales suelen motivar a las partes a resolver, pero una deuda de demurrage no pagada puede complicar operaciones futuras con esa naviera.
¿El demurrage está regulado en Ecuador?
No hay una regulación específica sobre las tarifas de demurrage en Ecuador. Lo que rige es el contrato de transporte marítimo — típicamente el bill of lading y sus términos y condiciones. El Código de Comercio ecuatoriano establece el marco general, pero las condiciones específicas las fija cada naviera contractualmente.
¿Cuántos free days son normales en Ecuador?
El estándar en los puertos ecuatorianos es de 7 días libres para contenedores secos. Para contenedores refrigerados, puede ser menos. Algunas navieras ofrecen más días libres para ciertos destinos o volúmenes — eso se negocia al momento del embarque, no después.
¿Puedo reclamar daños adicionales si la naviera me cobró demurrage injustificado?
En principio sí, si el cobro injustificado te generó costos adicionales demostrados. En la práctica, las reclamaciones de demurrage se resuelven sobre el monto del cargo en sí. Reclamaciones adicionales por daños consecuentes son posibles pero requieren demostrar el nexo causal y el perjuicio concreto.
El impacto del demurrage en el precio final de la importación
Muchos importadores ecuatorianos calculan sus costos de importación sin incluir el demurrage potencial — y luego descubren que ese costo imprevisto cambia completamente la rentabilidad de la operación. Para productos con márgenes ajustados, un evento de demurrage puede convertir una importación rentable en una pérdida.
El cálculo correcto del costo de importación debe incluir, como ítem de riesgo, una estimación del demurrage potencial basada en el histórico de la operación. Si las importaciones de ese tipo de mercancía regularmente toman 10 a 12 días en el proceso aduanero, y los free days son 7, hay 3 a 5 días de demurrage esperados — que deben incluirse en el costo de la operación, no tratarse como sorpresa.
Las empresas que tienen operaciones de importación regulares y sistemáticas deberían llevar un registro de los eventos de demurrage — cuántos días, cuánto pagaron, cuál fue la causa — para poder analizar patrones, identificar los cuellos de botella que generan los retrasos, y tomar acciones preventivas. Ese análisis puede mostrar, por ejemplo, que los retrasos siempre ocurren cuando el agente de aduanas presenta la DAI tarde, o que ciertos tipos de mercancía siempre caen en canal rojo.
Cómo comparar las condiciones de demurrage entre navieras antes de contratar
No todas las navieras tienen las mismas condiciones de demurrage. Antes de comprometer un embarque con una naviera específica, vale la pena comparar las condiciones de demurrage que ofrecen — especialmente si el proceso aduanero para ese tipo de mercancía tiende a ser largo.
Los elementos a comparar son: número de free days estándar (¿son 7 o pueden ser más?), la escala de tarifas de demurrage (¿cuándo sube la tarifa y cuánto?), la política de la naviera respecto a causas de exoneración (¿reconocen demoras de la SENAE? ¿tienen políticas especiales para ciertos tipos de carga?), y la facilidad para impugnar (¿tienen un proceso de disputes accesible o el agente local es la única puerta?)
Esta información no siempre está publicada de manera clara. Hay que preguntar directamente al área comercial de la naviera o al agente marítimo. Un importador con volumen tiene mayor poder para obtener estas respuestas y para negociar condiciones más favorables.
Maersk, MSC, Hapag-Lloyd y CMA CGM — las cuatro navieras más grandes que operan en Ecuador — tienen políticas de demurrage distintas y sistemas de disputes con diferentes niveles de accesibilidad. Un freight forwarder o un abogado marítimo con experiencia en el mercado ecuatoriano puede orientar sobre cuál es la naviera más favorable para cada tipo de operación.
El demurrage y las cartas de crédito documentarias
Cuando una importación se financia con carta de crédito documentaria, hay una capa adicional de complejidad en el manejo del demurrage. El banco que financia la operación controla los documentos — incluyendo el bill of lading original — hasta que el pago se completa. Si el banco tarda en liberar el BL, el importador no puede tramitar el desaduanamiento, y el demurrage corre.
Este escenario es más frecuente de lo que se reconoce. El banco puede tardar por revisión documental, por diferencias entre los documentos presentados y los términos de la carta de crédito, o por procesos internos. Cada día de retraso del banco es un día de demurrage que paga el importador.
En estos casos, el importador puede tener una reclamación contra el banco si el retraso fue injustificado o si el banco no actuó con la diligencia requerida. Pero esa reclamación es de naturaleza bancaria, no marítima, y tiene sus propias complejidades. Lo importante es documentar cuándo el importador solicitó el BL al banco y cuándo el banco lo entregó — esa diferencia de días puede ser la base de la reclamación al banco por los costos de demurrage generados.
El demurrage y el tipo de contrato de transporte
Las condiciones de demurrage no son iguales para todos los contratos de transporte marítimo. El importador que usa servicios de línea regular — que es la mayoría de los importadores ecuatorianos — tiene las condiciones estándar de la naviera con los free days y tarifas que esa naviera fija. Pero hay otros tipos de contrato donde las condiciones de demurrage son completamente distintas.
En los contratos de fletamento (charter party), el demurrage es un elemento central del contrato negociado directamente entre el fletador y el armador. Se llama "laytime" al tiempo acordado para las operaciones de carga y descarga, y "demurrage" al cargo por exceder ese tiempo. Las tasas de demurrage en los charter parties son generalmente más altas que en los contratos de línea, y el cálculo es diferente.
Para los importadores ecuatorianos que manejan grandes volúmenes de commodity — granos, fertilizantes, carbón — y que usan contratos de fletamento, la negociación del laytime y el demurrage es parte central del contrato de transporte. Un error en la negociación de esas condiciones puede tener impacto económico significativo en cada viaje.
La diferencia entre el demurrage del importador y el del exportador
El demurrage no es solo un problema del importador en destino — también puede afectar al exportador en origen. Si el exportador tardó más del tiempo acordado en cargar el contenedor en el puerto de origen, la naviera puede cobrarle demurrage también. Ese costo, según el contrato de compraventa, puede ser asumido por el exportador o trasladado al importador.
En los Incoterms más comunes que usan los importadores ecuatorianos — CIF, FOB, CFR — las responsabilidades por demurrage en origen y en destino se distribuyen de manera diferente. Entender qué término se está usando y cómo impacta en la responsabilidad por demurrage es importante para calcular correctamente el costo total de la importación.
Bajo CIF, el exportador asume el costo del transporte hasta el puerto de destino — incluyendo los costos por demurrage en origen si los hubiera. Bajo FOB, el importador asume los costos de transporte desde el puerto de origen, lo que puede incluir demurrage en origen si el exportador tardó en cargar. Estos detalles deben estar claramente acordados en el contrato de compraventa internacional.
Resumen ejecutivo: lo que todo importador ecuatoriano debe saber sobre el demurrage
El demurrage es el cargo que cobra la naviera por el tiempo que su contenedor permanece en el terminal portuario después de los días libres acordados. Se calcula por día calendario, con tarifas progresivas que aumentan en escalas. Puede ser impugnado cuando la demora fue causada por la naviera, por la SENAE, por fuerza mayor, o cuando hay errores de cálculo. El plazo para actuar es corto — en muchos casos 14 a 30 días para impugnar y 1 año para demandar. La prevención — negociar free days adicionales, tramitar documentos anticipadamente, hacer despacho anticipado en la SENAE — es siempre más eficiente que la reclamación posterior. Y cuando la reclamación es necesaria, la documentación correcta es la diferencia entre recuperar el dinero o perderlo.
El contexto ecuatoriano: por qué este tema es especialmente relevante aquí
Ecuador es un país con una economía profundamente vinculada al comercio marítimo. El Puerto de Guayaquil —a través de Contecon Guayaquil (DP World)— mueve la mayoría de las importaciones y exportaciones del país. El sector pesquero, la industria camaronera, la exportación de banano, flores y cacao, y las importaciones de insumos industriales, equipos, vehículos y bienes de consumo —todo pasa por el sistema marítimo ecuatoriano.
Las particularidades del sistema ecuatoriano que afectan estos temas son múltiples. La SENAE —Servicio Nacional de Aduana del Ecuador— tiene un sistema de clasificación de riesgo que puede alargar significativamente los tiempos de desaduanamiento cuando asigna canal rojo. Ese tiempo adicional genera costos —demurrage, almacenaje— que pueden ser reclamados a la SENAE si la demora fue injustificada. La Subsecretaría de Puertos regula las operaciones portuarias. La Dirección de la Marina Mercante (DIGMER) regula a los agentes marítimos y buques de bandera ecuatoriana. El sistema judicial para conflictos marítimos no tiene tribunal especializado —los casos van a juzgados civiles que tienen experiencia variable en la materia.
Esta complejidad institucional hace que resolver un conflicto marítimo en Ecuador sin conocimiento específico del sistema sea difícil. Saber a qué entidad notificar, en qué plazo, con qué documentos, y por qué vía —administrativa, arbitral o judicial— son preguntas que requieren respuestas precisas para que la reclamación tenga resultado.
Los errores más frecuentes que cuestan dinero
En la práctica del derecho marítimo ecuatoriano, ciertos errores se repiten consistentemente y tienen consecuencias económicas directas. El primero es actuar tarde: los plazos del derecho marítimo son cortos y son caducidades —no simples prescripciones. El plazo de 3 días hábiles para el daño oculto, el plazo de 1 año para la acción legal bajo las Reglas de La Haya, o los 14 a 30 días para impugnar el demurrage según el contrato —todos esos plazos vencen aunque el importador no lo sepa y aunque haya estado negociando informalmente.
El segundo error es no documentar desde el inicio. La fotografía del precinto antes de abrirlo, la anotación en el recibo de entrega, el correo a la naviera ese mismo día —son acciones que en el momento parecen menores pero que meses después, en la negociación o en el arbitraje, son evidencia determinante. Lo que no está documentado, no ocurrió jurídicamente.
El tercero es confundir a los actores responsables. La naviera, el agente marítimo, el terminal portuario, el agente de aduanas, el exportador —cada uno responde por cosas distintas. Notificar al equivocado no preserva los plazos frente al correcto. Y si el plazo frente al responsable real vence mientras se negocia con el equivocado, el derecho se extingue.
El cuarto es subestimar la solidez de la contraparte. Las navieras internacionales tienen equipos jurídicos especializados, experiencia en miles de reclamaciones, y estrategias definidas para cada tipo de disputa. Un importador ecuatoriano que reclama sin asesoría profesional frente a una naviera internacional enfrenta una asimetría de información y recursos significativa. Eso no significa que no pueda ganar —significa que necesita la preparación adecuada para hacerlo.
Qué incluye la asesoría de Juristam en este tipo de caso
La asesoría marítima de Juristam está diseñada para darte información real y accionable en el menor tiempo posible. Antes de la reunión, el abogado especialista revisa los documentos que envías: el bill of lading, las comunicaciones con la naviera, el informe del surveyador, la factura de demurrage, o cualquier otro documento relevante para el caso. Cuando llegas a la reunión de 45 minutos, el abogado ya tiene el caso analizado.
En esos 45 minutos recibes: la evaluación de la solidez de tu posición jurídica, los plazos que aplican y cuánto tiempo tienes, la estrategia recomendada según el caso —negociación, impugnación formal, mediación, arbitraje— y los pasos concretos a seguir. No teoría general sobre derecho marítimo —análisis de tu caso específico.
Si decides contratar la representación de Juristam para el caso, el valor de la asesoría se descuenta. Si decides actuar por tu cuenta con la información que recibiste, también está bien —la asesoría tiene valor por sí misma. En Juristam, el objetivo no es que dependas del abogado sino que tomes la mejor decisión con la información correcta.
Preguntas frecuentes
¿Juristam tiene experiencia en casos marítimos específicamente?
Sí. La práctica marítima de Juristam incluye reclamaciones por daños y faltantes de carga, impugnaciones de demurrage, conflictos con navieras y agentes marítimos, sanciones del sector pesquero, y asesoría en contratos de transporte marítimo. La especialización es clave en derecho marítimo porque combina legislación nacional e internacional con práctica comercial específica del sector.
¿Qué pasa si la naviera tiene sede en el extranjero y no tiene oficina en Ecuador?
La naviera opera en Ecuador a través de su agente marítimo local, quien es el interlocutor para notificaciones y reclamaciones. Para reclamaciones formales o escaladas, hay formas de contactar directamente a la sede regional o central de la naviera. Si la disputa requiere acción legal, las opciones dependen de la cláusula de jurisdicción del BL —que puede establecer foros extranjeros— o de la posibilidad de tomar medidas cautelares en Ecuador, como el embargo preventivo de buques cuando corresponde.
¿Cuándo es mejor resolver mediante mediación en lugar de litigio?
La mediación es preferible cuando: el monto en disputa es mediano (USD 1.000 a USD 20.000), ambas partes tienen interés en mantener la relación comercial, hay disposición de ambos lados a llegar a un acuerdo, y el tiempo es un factor importante. El litigio es preferible cuando la parte contraria actúa de mala fe, cuando el monto justifica el costo y el tiempo del proceso, o cuando hay que establecer un precedente. En conflictos marítimos, la mediación resuelve muchos casos de manera eficiente sin llegar a las largas y costosas disputas judiciales o arbitrales.
¿Puedo contratar a Juristam solo para la estrategia inicial y gestionar yo mismo el resto?
Absolutamente sí. Muchos clientes de Juristam usan la asesoría para entender su posición y obtener la estrategia, y luego negocian directamente con la contraparte armados con esa información. En otros casos, Juristam lleva el caso completo. Y en otros, empieza el cliente y escala a Juristam cuando la negociación se complica. No hay una sola manera de trabajar —depende del caso, el monto y las preferencias del cliente.
¿Hay casos marítimos que Juristam no puede atender?
Los casos que requieren acción judicial o arbitral en jurisdicciones extranjeras —por ejemplo, arbitraje en Londres bajo LMAA para un charter party— generalmente requieren abogados admitidos en esas jurisdicciones. Juristam puede asesorarte sobre la estrategia y conectarte con corresponsales en el exterior cuando sea necesario. Para el ámbito de Ecuador —reclamaciones locales, mediación, acción judicial, embargo de buques, reclamaciones administrativas— Juristam actúa directamente.
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